La presencia del visón americano en Chile se ha transformado en un problema creciente, especialmente en la zona sur, donde su expansión ha generado impactos significativos en el medioambiente y en actividades productivas.
Su rápida reproducción y capacidad de adaptación lo han convertido en una de las especies invasoras más difíciles de controlar en el país.
Un depredador sin control natural
Su expansión no encuentra barreras en el ecosistema
Uno de los factores que explica su proliferación es la ausencia de depredadores naturales que regulen su población en territorio chileno.
Esto ha permitido que el visón americano aumente su número de forma sostenida, ocupando hábitats y desplazando a especies nativas.
Cómo llegó a Chile
Introducción con fines comerciales
Originario de Norteamérica, este animal fue traído a Chile en la década de 1930 para el desarrollo de la industria peletera.
Los primeros ejemplares fueron introducidos en zonas australes como Punta Arenas, y posteriormente en regiones como Aysén. Con el paso del tiempo, y tras el declive del negocio, varios individuos escaparon o fueron liberados, facilitando su establecimiento en el entorno natural.
Presencia en el sur del país
Se adapta a distintos ecosistemas
Actualmente, su distribución abarca desde La Araucanía hasta Magallanes, incluyendo territorios insulares como Chiloé.
El visón suele habitar cerca de ríos, lagos y humedales, aunque también puede desenvolverse en ambientes terrestres, lo que le permite expandirse con facilidad hacia nuevas zonas, incluso avanzando hacia regiones como el Biobío.
Impacto ambiental y económico
Afecta fauna nativa y actividades productivas
Este mamífero es un depredador altamente eficiente que genera un fuerte impacto en la biodiversidad local.
Entre sus efectos más relevantes se encuentran la disminución de aves nativas, especialmente aquellas que anidan en el suelo, y la competencia con especies como el huillín por recursos y territorio.
Además, provoca pérdidas en pequeños agricultores debido a ataques a gallinas y animales de corral, junto con alteraciones en ecosistemas acuáticos.
Se estima que su impacto económico supera los 9 millones de dólares anuales.
Dificultades para su control
Falta de coordinación complica su manejo
El manejo de esta especie representa un desafío complejo para las autoridades, debido a la falta de una estrategia unificada.
Desde el Ministerio del Medio Ambiente, Paulina Stowhas advirtió que “Cuando las especies afectan la biodiversidad, quién se hace cargo queda un poco en tierra de nadie”.
Por su parte, desde el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Eduardo Raffo enfatizó el impacto en la producción al señalar que “los ataques son a gallinas. Hay una afectación a la dimensión humana y productiva”.
Un problema que sigue creciendo
Autoridades enfrentan un desafío urgente
A más de nueve décadas de su introducción, el visón americano continúa expandiéndose en el país, consolidándose como una amenaza para los ecosistemas del sur de Chile.
Su control requiere acciones coordinadas entre autoridades, científicos y comunidades, en un escenario donde la invasión biológica sigue avanzando sin freno.

