En medio del peak de visitantes en la Región de Magallanes, la Corporación Nacional Forestal reforzó sus controles en parques y reservas, registrando una cifra inédita de expulsiones por incumplimiento de normas básicas de protección ambiental. En lo que va de la temporada, 35 turistas han sido obligados a abandonar áreas protegidas tras protagonizar 14 episodios considerados de alto riesgo, principalmente por acciones asociadas a la generación de incendios.
De acuerdo con antecedentes recopilados por El Mostrador a partir de informes oficiales, la nacionalidad con mayor número de expulsados corresponde a ciudadanos israelíes, con 17 casos.
Torres del Paine concentra los episodios más graves
El Parque Nacional Torres del Paine ha sido uno de los puntos más complejos durante este verano. El 10 de enero, nueve turistas israelíes fueron expulsados tras ser sorprendidos fumando en un sector donde está estrictamente prohibido. Ese mismo día, tres visitantes de nacionalidad neerlandesa recibieron la misma sanción por idéntica conducta.
Fumar en senderos: la infracción más reiterada
Los días siguientes no fueron distintos. El 14 de enero, un turista con nacionalidad francesa-israelí fue denunciado por un trabajador de una empresa contratista del parque al ser visto fumando en pleno sendero. Un día después, el 15 de enero, otro ciudadano israelí fue detenido por la misma falta, lo que reforzó la preocupación de las autoridades.
Temporada con récord de expulsiones
Desde Conaf Magallanes reconocen que esta temporada ya se perfila como la más conflictiva desde que existen registros, pese a que aún faltan meses para cerrar el periodo estadístico. Hasta ahora, el año con más medidas de este tipo había sido la temporada 2022-2023, cuando se contabilizaron 12 expulsiones.
Aumento de visitantes y conductas de riesgo
El director regional de Conaf en Magallanes, Mauricio Ruiz, atribuyó este escenario tanto al mayor flujo turístico como a la reiteración de faltas graves. Según explicó, el incremento del 13% de visitantes en Torres del Paine podría influir en las cifras, aunque enfatizó la gravedad de las infracciones. En ese sentido, advirtió que “mucha gente ha incumplido algo que es básico, que es no hacer fuego en áreas protegidas, la cual es la amenaza más grande que tienen los parques nacionales”.
Un marco legal marcado por incendios históricos
El endurecimiento de las sanciones tiene un antecedente clave: el megaincendio de 2011, que arrasó con cerca de 17 mil hectáreas en Torres del Paine. Tras ese episodio, se introdujeron cambios legales que permitieron aplicar expulsiones inmediatas a turistas que vulneran las normas en parques nacionales.
Desde 2012 a la fecha, en Magallanes se han decretado 52 medidas de expulsión, afectando a 174 personas. Según los datos difundidos, las nacionalidades con más infractores son israelíes (53), chilenos (28) y franceses (17).
Sanciones judiciales y prohibiciones de ingreso
Algunos de los casos más recientes también derivaron en resoluciones judiciales. Halifa Nevo fue sancionado con el pago de $1.000.000 a beneficio del Cuerpo de Bomberos de Última Esperanza —depósito efectuado el 2 de febrero— y quedó con prohibición de ingreso a Chile por 12 meses. En tanto, Ido Krinsky recibió una multa de $2.000.000 y una prohibición absoluta de ingreso al país por tres años, sanción que ya fue cumplida.
Alerta por daños a ecosistemas y comunidades
Desde el mundo ambiental, las advertencias van más allá de las cifras. Carolina Cerda, directora del Programa Ruta de los Parques de Rewilding Chile, sostuvo que “hemos sido testigos de diversos comportamientos irresponsables de turistas en áreas protegidas de la Ruta de los Parques de la Patagonia. Gente fumando, ingresando con motos de agua en aguas protegidas, rayando cortezas de alerce milenarios o pinturas rupestres, entre otros”.
La especialista subrayó que estas acciones no solo afectan a los ecosistemas, sino también a quienes habitan y trabajan en estos territorios. En esa línea, agregó que “no es casualidad que hayan sido los propios vecinos y guías locales quienes han denunciado estas conductas… las comunidades defienden su territorio y no quieren a cualquier tipo de visitante”.
Mientras continúa la temporada alta, Conaf reiteró el llamado a respetar las normas en áreas protegidas, recordando que una conducta irresponsable puede generar daños irreversibles en uno de los patrimonios naturales más valiosos del país.

