Investigadores revelaron que ciertos tipos de polvo volcánico pueden absorber grandes cantidades de dióxido de carbono al reaccionar con la humedad.
El proceso ocurre naturalmente durante miles de años, pero los científicos lograron acelerarlo en laboratorio al moler la roca y exponerla a condiciones controladas.
La técnica se perfila como una alternativa económica para capturar CO₂ a gran escala, especialmente en países con abundante actividad volcánica.
Los primeros modelos sugieren que el polvo podría fijar hasta 10 toneladas de CO₂ por hectárea aplicada en suelos degradados. Además, mejora su fertilidad.
Gobiernos y empresas están evaluando proyectos piloto para 2026.
El hallazgo podría convertirse en una herramienta clave contra el cambio climático.
Investigadores revelaron que ciertos tipos de polvo volcánico pueden absorber grandes cantidades de dióxido de carbono al reaccionar con la humedad.
El proceso ocurre naturalmente durante miles de años, pero los científicos lograron acelerarlo en laboratorio al moler la roca y exponerla a condiciones controladas.
La técnica se perfila como una alternativa económica para capturar CO₂ a gran escala, especialmente en países con abundante actividad volcánica.
Los primeros modelos sugieren que el polvo podría fijar hasta 10 toneladas de CO₂ por hectárea aplicada en suelos degradados. Además, mejora su fertilidad.
Gobiernos y empresas están evaluando proyectos piloto para 2026.
El hallazgo podría convertirse en una herramienta clave contra el cambio climático.

