Fuente: Salmon Expert
El pasado viernes se realizó en Puerto Natales una manifestación pacífica convocada por la Asociación Gremial de Prestadores de Servicios a la Industria Acuícola y Pesca Natales (Apsia), junto con sindicatos de trabajadores de Australis Seafoods y AquaChile, en rechazo al borrador del Plan de Manejo de la Reserva Nacional Kawésqar, que ha despertado preocupación en la comunidad local y en los gremios vinculados a la salmonicultura.
La actividad reunió a dirigentes gremiales, trabajadores y vecinos, quienes posteriormente sostuvieron un diálogo con el Delegado Presidencial Provincial, Guillermo Ruiz, para exponer directamente las inquietudes del sector respecto a la falta de certezas sobre el futuro de la salmonicultura en la región de Magallanes.
Pablo Ampuero, gerente general de Apsia, explicó a Salmonexpert que la inquietud principal radica en la falta de certezas técnicas y normativas respecto del borrador.
“Lo que hoy día nos preocupa es que no existe claridad con respecto a lo técnico del plan. La Conaf no tiene garantías de que este documento, que aún es preliminar, esté siendo diseñado pensando en la industria acuícola que ya está instalada en la zona. Nada asegura la renovación de las concesiones, tampoco hay certeza sobre la clasificación de las zonas y la consulta ciudadana que se ha impulsado no es vinculante. En la práctica, hoy día no hay nada que garantice que la industria pueda seguir operando en Magallanes, y eso genera especulación, frena inversiones y pone en pausa el desarrollo del sector”, sostuvo Ampuero.
El dirigente enfatizó que, si bien se ha planteado la opción de relocalizar concesiones, esta alternativa está lejos de ser una solución realista. “Se habla de relocalización, pero en la práctica esas relocalizaciones no son una garantía. Pueden decirnos que de tal territorio hacia otro lado podemos instalarnos, pero nadie asegura que esos nuevos lugares tengan condiciones técnicas adecuadas para la producción de salmón. No es fácil encontrar áreas con características geográficas y oceanográficas similares, y muchas veces eso resulta inviable. Por eso, la situación es doblemente compleja, ya que por un lado no hay certezas sobre la permanencia en la Reserva Kawésqar y, por otro, las alternativas ofrecidas no son seguras”.
Cambio de reglas
Otra de las preocupaciones expuestas fue la forma en que se pretende administrar la Reserva. El gerente general de Apsia explicó que, aun cuando se cambie el nombre de la entidad a cargo, el modelo se mantendrá bajo la figura de una corporación de derecho privado, lo que permitiría modificaciones unilaterales en el tiempo.
“Indistintamente del nombre que tenga, va a seguir siendo una corporación de derecho privado, y eso significa que podrá tomar decisiones de manera autónoma. Entonces, no es que lo que quede escrito en un borrador vaya a estar grabado en piedra. Cualquier autoridad podría cambiar las reglas en el futuro, y esa falta de estabilidad institucional nos preocupa porque genera incertidumbre y deja a la industria en un escenario de riesgo permanente”, señaló el dirigente.